Tierra buena

"TIERRA BUENA" Hay palabras que pasan de largo... y hay palabras que cambian una vida. Esta canción nace de una pregunta que todos necesitamos hacernos alguna vez: ¿Qué está creciendo hoy en mi corazón? Jesús compara nuestra vida con un campo donde cada día se siembran semillas. Algunas son de esperanza, de perdón, de verdad y de amor. Otras, en cambio, son el miedo, el rencor, el egoísmo o la desesperanza. El Evangelio nos recuerda que Dios nunca deja de sembrar. La cuestión no es si Él sigue confiando en nosotros, sino si estamos dispuestos a preparar la tierra para que esa semilla dé fruto. "Tierra Buena" habla de ese deseo profundo de dejar atrás las piedras y las espinas que endurecen el corazón para convertirse en un lugar donde el amor de Dios pueda echar raíces. Con una melodía sencilla y un estilo íntimo, esta canción quiere ser una oración para quienes están comenzando de nuevo, para quienes luchan por cambiar y para quienes siguen creyendo que ninguna vida está definitivamente perdida. Haz de mi corazón tierra buena para Ti, que tu amor eche raíces y florezca dentro de mí. Porque Dios sigue sembrando. Cada día. También hoy. Y la semilla de su amor siempre tiene la fuerza de transformar nuestra historia. #TierraBuena #ElSembrador #Evangelio #Mateo13 #VibraConFe #MúsicaCatólica #Esperanza #NuevaVida #Conversión #FeQueLibera #PastoralPenitenciaria #DiosSigueSembrando #DarFruto © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: "TIERRA BUENA" Haz de mi corazón tierra buena para Ti, que tu amor eche raíces y florezca dentro de mí. He vivido tantas veces sin saber dónde sembrar, persiguiendo tantas cosas que no me pudieron llenar. Pero llegas en silencio, sin hacer ruido al pasar, y pronuncias mi nombre como nadie lo hará. Haz de mi corazón tierra buena para Ti, que tu amor eche raíces y florezca dentro de mí. Hay espinas en mi alma, hay piedras que soltar, pero sé que con tus manos todo puede comenzar. Cada gesto, cada abrazo, cada palabra de paz, es semilla que en mi vida nunca deja de brotar. Si hoy vuelves a sembrarme, no me dejes escapar. Quiero abrirte mi historia, quiero aprender a esperar. Porque sé que hasta en la noche puede un campo despertar, cuando el agua de tu Espíritu lo comienza a transformar. Haz de mi corazón tierra buena para Ti, que tu amor eche raíces y florezca dentro de mí. Y si un día doy fruto... que tenga sabor a Ti.