La presión de tener que agradar a todos y cómo dejar de caretearla

Vivir intentando agradarle al resto es agotador; fingir un personaje para que no moleste tu verdad. En este primer episodio de “Lo pensé, lo dije (después de las 2 AM)”, abro el diario de lo que nos pasa cuando decidimos dejar de caretearla y asumimos el costo de limpiar los vínculos. Prefiero la incomodidad de mi verdad a la comodidad de una farsa.