Diego Calvo - El Caribito

Cuatro locos con maletas y un destino bendito, José Luis va de papá, con su hijo en el caribito, Diego prende el puro fino, Walter apuesta poquito, Pepe Estrada dice “vámonos”, que el Caribe está bonito. Del aeropuerto pa’l ritmo, nadie duerme ni tantito, Lentes chuecos, piel rojita, ya el calor nos dio el besito, Amigos de toda la vida, plan perfecto y atrevido, Si esto sale mal, ni modo… pero qué bien lo hemos vivido. En La Habana suena salsa, Tropicana encendido, José Luis baila y toma ron como todo un distinguido, Ríe fuerte, pide otra, dice “esto está divertido”, Mientras Diego con su puro se siente todo un bandido. Fotos borrosas, risas claras, noche larga sin censura, El Caribe nos promete descontrol y travesura, Brindamos por la amistad y por la locura, Que el lunes se encargue solo de la cordura. El caribito, qué viaje tan bendito, ron, arena y risas rompiendo el infinito, si se gana o se pierde no importa el numerito, lo que vale es la historia… del caribito. Punta Cana nos recibe con su azul desmedido, Pepe Estrada en los cenotes se lanzó decidido, “¡Esto cura el alma!”, grita todo empapado, Mientras Walter cuenta fichas, ganó… o quedó pelado. En el casino la suerte se nos va de vacaciones, A veces manda besos, a veces cachetadas y lecciones, Walter ríe aunque pierda, dice “son sensaciones”, Que no todo en esta vida se mide en millones. En Jamaica un Uber loco nos cruzó la nación, Todos rezando bajito, sin señal ni dirección, Curvas, risas, gritos, pura adrenalina en acción, “Cinco estrellas si llegamos”, dijo alguien con convicción. Rick’s Café nos espera con el mar embravecido, Pepe Estrada al precipicio se lanzó convencido, Grito épico, salto limpio, aplauso merecido, Ese día el miedo quedó oficialmente vencido. El caribito, qué viaje tan bendito, ron, arena y risas rompiendo el infinito, si se gana o se pierde no importa el numerito, lo que vale es la historia… del caribito. Cuatro nombres, mil recuerdos, una sola canción, José Luis, Diego, Walter y Pepe en el corazón, Padre e hijo, amigos, pura conexión, El Caribe fue testigo de esta gran expedición. El caribito, que nunca quede escrito, que fuimos felices, aunque sea un ratito, si la vida aprieta, recordamos lo vivido, y volvemos a reír… como en El caribito.