⚠️Retinopatía Diabética l 14 de noviembre 2023 día mundial de la diabetes

La retinopatía diabética es la complicación microvascular más común de la diabetes mellitus. Niveles elevados de glucosa en sangre inducen cambios estructurales, fisiológicos y hormonales que afectan a los capilares de la retina. La retinopatía inicia su desarrollo al menos siete años antes del diagnóstico de diabetes. En países desarrollados es la principal causa de ceguera en personas de 20 a 74 años; mientras que en países en vías de desarrollo se encuentra dentro de las tres primeras causas. Los factores de riesgo para desarrollar retinopatía diabética son: altos niveles de hemoglobina A1c o hemoglobina glicosilada, disminución del hematocrito, aumento de los lípidos séricos, tiempo de desarrollo de la diabetes, niveles elevados de excreción urinaria de albúmina y el embarazo. El manejo óptimo de niveles de glucemia e hipertensión reduce la incidencia y progresión de la retinopatía diabética. Por sí sola, la glucemia controlada reduce aproximadamente 27% el riesgo de retinopatía diabética. Asimismo, un examen adecuado garantiza la detección precoz, su tratamiento y reduce la pérdida de visión. El Global Diabetic Retinopathy Project Group (GDRPG) clasificó la retinopatía diabética según el grado de severidad, como se describe: Sin retinopatía diabética aparente (sin alteraciones funduscópicas), retinopatía diabética no proliferativa (RDNP) leve (microaneurismas), retinopatía diabética no proliferativa moderada (más que sólo microaneurismas, pero menos de la retinopatía diabética no proliferativa severa), retinopatía diabética no proliferativa severa (alguno de los siguientes: más de 20 hemorragias intrarretinianas en los cuatro cuadrantes, arrosariamiento venoso en dos o más cuadrantes, anomalías microvasculares intrarretinianas en uno o más cuadrantes y retinopatía diabética proliferativa neovascularización o hemorragia prerretiniana o vítrea). Respecto al costo financiero que representa la rehabilitación de ceguera por retinopatia diabetica, pensiones por invalidez, seguridad social y pérdida de productividad, en Estados Unidos se estima anualmente en 75 millones de dólares, mientras que el costo anual para evitar la ceguera por retinopatia diabetica no proliferativa en el paciente con diabetes sería de 966 dólares per capita; y para preservar la visión central por edema macular sería de 1118 dólares. Asimismo, la repercusión también se observa en la disminución de su calidad de vida. Estados Unidos registra alrededor de 10 000 casos de ceguera por año. En esta misma población, pero con diabetes mellitus, la tasa de prevalencia de la retinopatía diabética fue de 48%; de la cual 32% se ubicó en los rangos de moderada a severa. Se estima que para 2050, el número de estadounidenses de 40 años o más con retinopatía diabética se triplicará y el número de casos de glaucoma entre los hispanos con diabetes de 65 años de edad aumentará 12 veces. En México existen escasos estudios sobre la prevalencia de retinopatía diabética. El estado de Durango señaló prevalencia de 21.3% en personas con menos de cinco años de evolución de diabetes mellitus y 80.7% en quienes tenían 15 años o más. En Guanajuato, la incidencia de retinopatía diabética fue de 71% a 12 años de evolución de la DM. En los Servicios de Salud de Hidalgo existen clínicas de atención a la diabetes mellitus que brindan atención integral y en las que se indica la evaluación de fondo de ojo anualmente. Sin embargo, estudios previos han demostrado que existe un sobre-registro de las evaluaciones de fondo de ojo y que falta capacitación para la realización de esta prueba. #retinopatiadiabetica