Semana Santa de Sevilla, 2026. Esperanza de Triana

Los dos pasos de la Esperanza de Triana en su discurrir por Arfe, en la amanecida del Viernes Santo. Esta cofradía, una de las señeras de la ciudad hispalense, se fundó en 1418, uniéndose a la de San Juan en 1542. Después, en 1616 se uniría a la de las Tres Caídas. Desde 1962 tiene sede propia en la trianera calle Pureza, la archiconocida Capilla de los Marineros. Cuenta con 15.000 hermanos y procesionan 3.500 nazarenos en sus filas. Venera en el paso de misterio un Nazareno, llamado de las Tres Caídas, anónimo del siglo XVII, atribuido a Marcos Cabrera. En 1894, Manuel Gutiérrez-Reyes le hizo cabellera y en 1929 lo restauró Castillo Lastrucci. Acompañan al Redentor varias figuras de éste último escultor, que completan una excepcional escenografía, que ha tenido diversas composiciones a lo largo del último siglo. A continuación, uno de los palios con mayor sabor de esta Semana Santa sevillana, el de Nuestra Señora de la Esperanza, que es a Triana, lo que la Macarena a Sevilla. Tanto monta, monta tanto. Atribuida a Juan de Astorga, 1816, poco tiene actualmente del artista; dado que fue restaurada y transformada sensiblemente, por Gumersindo Jiménez Astorga a finales del XIX, tras un nefasto incendio en San Jacinto. Después vendrían las intervenciones de Ordóñez en 1913, el sempiterno Castillo Lastrucci en 1929 tallándole nuevas manos y la de Álvarez Duarte, policromando nuevamente la Imagen en 1989. El acompañamiento musical corre a cargo de la Banda de TTyCC de las Tres Caídas una de las punteras de la ciudad tras el misterio, y que conjunta maravillosamente con el andar originalísimo y sin par de esta cuadrilla de costaleros, además, la Banda de Música de María Santísima de la Victoria, Las Cigarreras, tras el palio.