Estreno de "Refugio de los Desamparados", de D. Joaquín Eligio Brun

El pasado 30 de mayo de 2026, se estrenó en la Salida Procesional de Nuestra Señora de los Desamparados la marcha "Refugio de los Desamparados", compuesta por D. Joaquín Eligio Brun y conmemorativa del L aniversario de la bendición canónica de nuestra Amantísima Titular, efeméride que celebramos el pasado año 2025. La interpretación de la obra corrió a cargo, como no podía ser de otra manera, de la querida Banda Municipal de Música de La Puebla del Río. El autor describe la obra de la siguiente manera: "Último sábado de mayo, como siempre, las calles del Parque Alcosa se volverán a llenar de la luz y la alegría que solo Nuestra Señora de los Desamparados sabe traer a su barrio. Pero para mí, este año la salida procesional tendrá un sonido completamente diferente y eterno. Se estrena «Refugio de los Desamparados», la marcha procesional que he tenido el honor de componer para nuestra bendita Madre. Si tuviera que definir de dónde nacen estas partituras, diría que no las ha escrito un músico, sino el niño que fui. Cada compás y cada melodía están esculpidos con los recuerdos de mi infancia en la hermandad; unas vivencias que comparto con muchos de los que hoy leerán estas líneas. En esta marcha van el eco de las risas y los juegos con mis amigos en los jardines de la parroquia; el tintineo y el olor a plata limpia en las tardes de preparativos; la emoción de ver llegar a la floristería Guali la noche antes para engalanar su paso, y aquel aroma a incienso de los días en los que salía de acólito abriéndole paso. En estas notas va, sobre todo, el latido del niño al que subían con cariño a la zambrana del paso durante los ensayos. Las excursiones a la playa que se hacían desde la parroquia, junto a mi abuela Teresa. Y muchos más recuerdos que me invaden en estos momentos. Nuestra Virgen y su casa han sido, literalmente, el refugio de mi niñez y de mi vida. Por eso, este título no es solo una advocación; es una realidad humana y un agradecimiento eterno. Con esta marcha, solo pretendo devolverle a Nuestra Señora de los Desamparados un pedacito de todo el amor y el cobijo que Ella me regaló desde pequeño. Espero de corazón que, cuando la banda empiece a tocar tras Ella, cada hermano y cada vecino del Parque Alcosa encuentre en esta música su propio refugio; ese mismo refugio que hoy encuentran, junto a Ella en el Reino de los Cielos, todos los que ya nos cuidan desde arriba y que en su día vivieron esta devoción a nuestro lado."