Visto

Mateo 11:28 "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso." Todos viendo a todos, deslizando otra vida perfecta más. Sonrisas en la foto, pero por dentro nadie quiere hablar. Corriendo tras los likes, corriendo tras dinero y aprobación. Tratando de probarle al mundo entero que todavía tenemos valor. Llenando el alma con distracciones, comprando sueños que se van. Pero todo ese brillo por las noches no puede el vacío llenar. Y me cansé... de dar vueltas sin parar. De cargar cosas que nunca pude controlar. Cuando nadie me quería por quien soy, Tú me viste. Cuando escondí mis cicatrices y dolor, Tú me conociste. Sin trofeos ni fama, sin máscaras que usar. No tuve que fingir, Tú siempre estabas ahí. Jesús, me amaste antes de creer, antes de poderme levantar. Cuando estaba perdido, Tú me viniste a encontrar. Unos buscan dinero, otros buscan placer. Otros buscan un nombre que mañana se va a perder. No somos malos, solo estamos sedientos. Tratando de llenar el corazón con algo que dure por dentro. Salomón tuvo riquezas y grandeza, pero nada lo pudo satisfacer. ¿De qué sirve ganar el mundo entero si el alma se empieza a perder? Y me cansé... de vivir para agradar. Buscando eternidad en cosas que se van. Cuando nadie me quería por quien soy, Tú me viste. Cuando escondí mis cicatrices y dolor, Tú me conociste. Sin trofeos ni fama, sin máscaras que usar. No tuve que fingir, Tú siempre estabas ahí. Jesús, me amaste antes de creer, antes de poderme levantar. Cuando estaba perdido, Tú me viniste a encontrar. Nuestro corazón sigue inquieto, buscando por todos lados. Comprando promesas vacías, y aún así sintiéndonos solos. Y después de tanto ruido... después de tanto correr... Escuché Tu voz decir: "Ven a Mí... y Yo te haré descansar." Cuando todos olvidaron quién soy, Tú me viste. Cuando pensé que ya no había esperanza, Tú me seguiste. Sin trofeos ni fama, sin nada que probar. Ya no vivo corriendo, ya puedo descansar. Jesús, me amaste cuando estaba lejos, y en aquella cruz pagaste por mí. Y aunque todos cambien, Tu amor nunca cambia. Todos viendo a todos... Pero nadie realmente se ve. Hasta que Aquel que nos creó... Mira el corazón... Y nos llama a casa.