Te quiero, dijiste (acompañamiento)- María Grever

Te quiero, dijiste, tomando mis manos entre tus manitas de blanco marfil. Y sentí en mi pecho un fuerte latido, después un suspiro, y luego el chasquido de un beso febril. Muñequita linda, de cabellos de oro, de dientes de perlas, labios de rubí. Dime si me quieres como yo te adoro, si de mí te acuerdas como yo de ti. A veces escucho un eco divino que envuelto en la brisa parece decir: "Sí, te quiero mucho, mucho, mucho, mucho, tanto como entonces, siempre, hasta morir".