Ciudad de los gitanos - Marea

Si las nubes, los rios y los bosques pudieran hablar, lo harían con la voz pura y límpia de Manolillo Chinato: Soy amigo de los pueblos, que no tienen dondeíir. Soy hermano de los pueblos que los están machacando. En la lucha de mi sangre soy soldado de Viriato. En la lucha del espíritu, rebelde contra la iglesia, que nos tubo doblegados. No tengo ni Dios ni amo, mi corazón esta lleno de amor y rebeldia y mi espíritu salvaje galopando sobre el viento, por valles y por montañas, reparte pan y alegría. Los caballos negros son. Las herraduras son negras. Sobre las capas relucen manchas de tinta y de cera. Tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras. Con el alma de charol vienen por la carretera. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Ciudad de dolor y almizcle con las torres de canela. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Apaga tus verdes luces que viene la benemérita. La ciudad, libre de miedo, multiplicaba sus puertas. Cuarenta guardias civiles entran a saco por ellas. Los relojes se pararon y el coñac de las botellas se disfrazó de noviembre para no infundir sospechas. Por las calles de penumbra, huyen las gitanas viejas con los caballos dormidos y las orzas de monedas. Por las calles empinadas suben las capas siniestras, dejando detrás, fugaces, remolinos de tijeras. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Dejadla lejos del mar sin peines para sus crenchas. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Que te busquen en mi frente. Juego de luna y arena. Rosa la de los Camborios, gime sentada en su puerta con sus dos pechos cortados puestos en una bandeja. Pero la Guardia Civil avanza sembrando hogueras, donde joven y desnuda la imaginación se quema. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Que te busquen en mi frente. Juego de luna y arena. ¡Oh ciudad de los gitanos! La Guardia Civil se aleja por un túnel de silencio mientras las llamas te cercan.