Del otro lado de la montaña

Esta canción nace de la distancia física y emocional que surgió tras una separación, transformando una montaña real en el símbolo de las dificultades, dudas y conflictos que se interponían entre un padre y su hija. A través de la música, la obra expresa la esperanza de superar esas barreras y construir un futuro de paz, donde el amor prevalezca sobre cualquier diferencia. Más que una canción de tristeza, es una promesa inquebrantable: recordarle a su hija que, sin importar el tiempo, la distancia o los problemas de los adultos, siempre tendrá un hogar, una mano tendida y un padre dispuesto a esperarla con amor incondicional.