Salve Divina Pastora de Cantillana

¡Dios te salve Pastora, Salve!, ¡Salve Pastora Salve!, Pastora de las Almas Madre de Misericordia de amor y de esperanza que iluminas y alegras los días de Cantillana. ¡Salve Pastora Salve!, nuestras voces te llaman porque al ser desterrados por Eva perdimos la gracia y sin luz caminamos llorando este valle de sombras y lagrimas. ¡Oh señora!, abogada y Divina Pastora al llegar al final del sendero déjame levantar tu sombrero y al amor de tu dulce mirada muéstrame al Pastorcillo que ocupo nueve lunas tu entraña. ¡Oh clemente y piadosa!, siempre virgen María sin mancha ruega tu Santa Madre de Dios pídele que sus puertas nos abra y lugar que en los prados celestes prometiera al redil de sus almas llévanos de tu mano Pastora Pastora de Cantillana, llévanos de tu mano Pastora Pastora de Cantillana.