Argentinos y uruguayos parecen idénticos pero pueden ser bastante diferentes

Porqué siendo tan parecidos los argentinos y los uruguayos, al final, luego de considerar la historia, que no siempre se la ve a primera vista, resulta que argentinos y uruguayos, en algunos aspectos, pueden ser bastante diferentes. Reconozco que cuando hablamos de argentinos y uruguayos, nos vemos casi obligados de enfocar está comparación con las personas oriundas de las dos ciudades y puertos principales de ambos países. Buenos Aires y Montevideo. Las semejanzas son obvias pero para algunas diferencias hay que remontarse a la historia. Desde el principio de las luchas por la independencia Montevideo se constituyó como un bastión europeísta, primero bajo dominio español y luego de un interregno lusobrasileño y luego de la independencia un bastión de`comerciantes y aventureros franco-italianos. Eso marcó diferencias con Buenos Aires que mantuvo mucho más sus características españolas y criollas. A partir de 1830 en esa plaza fuerte y comercial montevideana en crecimiento comenzaron a establecerse en Montevideo las primeras sociedades masónicas que habrían de jugar un rol muy importante en la evolución la ciudad y el país. Desde principios del siglo XX, con José Batlle y Ordóñez como presidente en Uruguay, se dejó de lado muy tempranamente la religión católica, se aprobó el divorcio mucho antes que en Argentina, así como el establecimiento de un estado laico que se confirmaría durante el siglo XXI. En ello influyeron dos de los principales partidos políticos del país, el partido Colorado durante el siglo XIX después de la independencia y el siglo XX, y el Frente Amplio, en cierto modo sucesor del batllismo en el siglo XXI. En Argentina, el catolicismo siguió dominando la cultura nacional y sigue siendo la religión del estado, incluso el último papa fue argentino. De todas maneras, Argentina se considera un país religioso. Aunque se ha registrado una disminución en la práctica religiosa en los últimos años, la mayoría de la población argentina aún se identifica con una religión, principalmente el cristianismo, incluyendo el catolicismo y el evangélico. En cambio, Uruguay es un país laico y uno de los menos religiosos de América Latina. La separación entre Iglesia y Estado es constitucional. Aunque históricamente la religión ha tenido un papel importante, la secularización ha ido en aumento, y una gran parte de la población uruguaya se identifica como no religiosa. Estas diferencias en el marco de las creencias se manifiesta en muchos aspectos de la vida en ambos países, aunque también en menor grado en las conductas de las personas. Tal vez estas pueden ser las principales características que marcan una distinción identificable entre las dos sociedades, que se manifiestan a nivel político, filosófico y legal. Sin embargo, con el correr del tiempo se nota que esas diferencias tienden a disminuir con una tendencia a la homogeneización gradual en ambas orillas del Plata. A veces, como actualmente, a nivel político se manifiestan algunas rispideces, pero el tiempo se encargará de subsanarlas. Mitos y verdades Video 842 Nota: el perro que aparece al final del video se llama Napoleón y a veces se aparece sin avisar de su llegada.