La cuna del arte 2

La arquitectura interior de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se despliega como un diálogo constante entre la sobriedad neoclásica y los ecos de su pasado barroco, donde los patios, galerías y corredores parecen haber sido concebidos no solo para la circulación, sino para la contemplación pausada del arte y del tiempo. Las escaleras, amplias y solemnes, actúan como verdaderos ejes simbólicos del edificio: no solo comunican espacios, sino que marcan transiciones entre distintos niveles de la experiencia estética, como si cada peldaño condujera a un estado más profundo de observación.