En el Silbo Apacible | Pr. Oscar Martínez

Ni la persona más usada por Dios está exenta de vivir una crisis de angustia y de albergar sentimientos de soledad en su interior. El profeta Elías fue usado grandemente por Dios, y tuvo el coraje de enfrentarse al rey Acab en varias oportunidades, pero también se sintió solo, decaído y sin deseos de vivir. Fue así como Elías tuvo que aprender, que en la cumbre del Monte Carmelo, como en la cueva de Horeb, Dios siempre estuvo con él.