Bajada de La Virgen de Los Reyes 1981

El verano de 1981 vio a la Virgen de los Reyes por los caminos ancestrales de El Hierro como un río de fe que atravesaba los siglos. Aquel julio, la isla se detuvo: el rumor del viento en los sabinares se confundió con el murmullo de las plegarias, y las piedras milenarias del Camino de La Virgen vibraron bajo pies. La patrona, mecida suavemente, avanzaba entre un mar de manos que no querían soltarla, como si temieran que el milagro se desvaneciera. En la noche, cuando las antorchas encendieron el perfil de la isla, la procesión se convirtió en una serpiente de luz que serpenteaba entre los riscos. Era como si las propias estrellas hubieran bajado a escoltar a su Reina. Los ancianos dicen que nunca se vio un cielo tan claro como aquella noche, cuando el manto de la Virgen parecía confundirse con la Vía Láctea. 1981 no fue sólo un año más en el ciclo de las Bajadas. Fue el instante en que El Hierro, demostró que su tradición no era sólo memoria, sino vida palpitante. Cada cuatro años, cuando la Virgen vuelve a bajar, algo de aquel verano sagrado regresa con ella. "La llevamos en hombros, pero es Ella quien nos carga a nosotros." - Refrán herreño Si te gustó el vídeo, deja tu like, haz algún comentario y no olvides suscribirte a este canal. ¡Activa también las notificaciones! Gracias por ver el vídeo y suscribirte al canal 🙂 Abrazos! También puedes seguirnos en Facebook:   / sabinosaunsentimiento