VIAJANDO ENTRE BACHES A SAN RAFAEL VERACRUZ

¡Manejar entre baches en San Rafael, Veracruz! No es solo una cuestión de comodidad: es un desafío que enfrentan diariamente miles de conductores en esta zona. El camino hacia el pueblo —una vía de tierra y asfalto en mal estado— se ha vuelto un verdadero laberinto de hoyos, grietas y zonas inundadas tras las lluvias. Muchos piensan que “un poco más de velocidad” o “apretar el acelerador” ayuda a pasar rápido. Pero eso solo agrava el daño: los neumáticos se desgastan, la suspensión vibra hasta el punto de que el volante se sacude, y en algunos tramos, incluso el chasis toca el suelo. La clave no está en correr, sino en *pensar*. Cada bache tiene su historia: ¿es reciente? ¿Está lleno de agua? ¿Tiene bordes empinados? Una mirada rápida, una postura relajada, y una velocidad controlada (entre 20 y 30 km/h en los peores trechos) pueden hacer toda la diferencia. En San Rafael, muchos conductores usan el “método del paso lento”: si ves un bache grande, adelanta con calma, cambia de carril sin apresurarte, y evita frenar de golpe. Si estás en un vehículo antiguo, es recomendable mantener la presión de los neumáticos por encima del mínimo —no solo por seguridad, sino para evitar pinchazos repentinos. ¿Y qué pasa cuando llegas al final del trayecto? Muchos ya han perdido la esperanza de que mejore. Pero hay buenas noticias: desde 2023, el gobierno municipal ha iniciado trabajos puntuales, aunque aún son escasos. Mientras tanto, los vecinos han creado grupos de WhatsApp para compartir rutas alternativas y avisar sobre baches nuevos. No es solo una carretera. Es una prueba de paciencia, de conocimiento del terreno y de respeto por lo que hay bajo las ruedas. Porque en San Rafael, cada kilómetro es una lección. Y cada bache