100 millas de vilanova en solitario Pekas-X

La 100 Millas de Vilanova se desarrolló bajo un régimen de vientos suaves, que rara vez superaron los 10 nudos. Este escenario, lejos de ser desfavorable, permitió al Pekas brillar especialmente en el primer tramo de la regata. Navegando de ceñida, el barco mostró una velocidad muy competitiva y, sobre todo, un ángulo notablemente más fino de lo habitual en condiciones de mayor intensidad de viento. Gracias a ello, logramos mantenernos relativamente cerca de la flota, alimentando la esperanza de que el rating jugara a nuestro favor en la clasificación final. Sin embargo, tras el paso por la boya de Cambrils —punto en el que la organización decidió acortar el recorrido debido a la escasez de viento— el escenario cambió por completo. El tramo previamente ganado de ceñida se transformó en un largo través que nos obligó a izar velas portantes. Estas, al generar menos viento aparente en condiciones tan ligeras, limitaron significativamente nuestra velocidad. A ello se sumó una noche especialmente complicada, con un viento aún más débil y, sobre todo, muy irregular en su distribución a lo largo del campo de regatas. Finalmente, cruzamos la línea de meta a las 2:55 de la madrugada. El resultado fue una sexta posición en la categoría de solitarios —con seis participantes— y el puesto 19 en la general, de un total de 20 embarcaciones que lograron finalizar la prueba. Más allá de la clasificación, que deja claro el amplio margen de mejora en distintos aspectos, la experiencia ha sido profundamente positiva. La satisfacción de haber completado mi primera regata en solitario, junto con el disfrute del mar y del propio barco, se imponen con claridad sobre cualquier resultado. Sin duda, un punto de partida ilusionante sobre el que seguir creciendo.