Conchita Piquer - No se va la paloma (1958)

Tras sus éxitos cinematográficos con títulos como “Malvaloca” (1954) o “Suspiros de Triana” (1955) a las órdenes de Ramón Torrado, la bellísima Paquita Rico (1929-2017) protatonizó en 1956 una nueva película del realizador. Se trataba de “Curra Veleta”, con guión de José María Elorrieta, Manuel Tebares y Luis Tejedor, y un reparto formado por Valeriano León, Gerard Tichy, Josefina Serratosa, Félix Fernández, Manuel Arbó, Emilio Segura, José Prada, Joaquín Roa, Casimiro Hurtado y José Sepúlveda. Cuatro de sus números musicales, compuestos por Ochaíta, Valerio y Solano, fueron editados aquel mismo año por el sello Columbia. Se trataba de las bulerías “El anzuelo”    • Paquita Rico - El anzuelo (Versión disco) ...  , los tientos “Si me engañas, me muero”, las “Chufliyas del ti-qui-tí”    • Paquita Rico: Chufliyas del Ti-qui-tí (Ser...   y el tanguillo-rumba “No se va la paloma”    • Paquita Rico - No Se Va La Paloma Blanca   Este último sería recuperado al año siguiente para Philips por la gran Imperio de Triana (1935-1992) acompañada por las guitarras de Antonio Arenas y Rogelio Reguera    • Imperio de Triana: No Se Va la Paloma (Ser...   En 1958 Concha Piquer (1906-1990) decició recoger su versión de aquella canción para Columbia dentro de un sencillo que en su otra cara contenía los “Tientos del remordimiento”    • Conchita Piquer - Tientos del remordimient...   Acompañó a la valenciana en aquel trabajo la Gran Orquesta del sello a la batuta de Juan Solano. Asimismo Maruja Lozano (1939) lo grabaría para Belter en uno de sus primeros discos en 1961 con Paquito Simón al toque    • Maruja Lozano - No se va la paloma blanca ...   «A una paloma blanca del campo verde, la zurea un palomo y eso la pierde. Pero no, no se va la paloma blanca, no se va, de su nido no quiere volar. Y si se va, que se vaya, que ya volverá, porque están sus pichones a medio criar, a medio criar. No se va, no se va la paloma blanca, no se va. Sus pichones tiene en el nido pío, pío, pa, pío, pío, pa. ¡Ay, no se va! ¡Ay, no se va la paloma blanca que no se va! Revolando en el cielo va la pareja, ella quiere volverse y él no la deja. Se escapó, se escapó la paloma blanca, se escapó, la robó un palomo ladrón. Pero el calor de su nido la vuelve a llamar, porque están sus pichones a medio criar, a medio criar. Ya volvió, ya volvió la paloma blanca, ya volvió. Qué dolor la paloma blanca que el nido dejó, que el nido dejó. ¡Ay, ya volvió! ¡Ay, ya volvió la paloma blanca, que ya volvió! Ya volvió, ya volvió la paloma blanca, ya volvió. Qué dolor la paloma blanca que el nido dejó, que el nido dejó. ¡Ay, ya volvió! ¡Ay, ya volvió la paloma blanca, que ya volvió! Ya volvió, ya volvió, ya volvió ya volvió, ya volvió, ya volvió…»