Rubén Blades "Plantación adentro”. Autor: Tite Curet Alonso. Salswing Tour.Miami. 26 noviembre, 2021

Catalino Curet Alonso, el gran Tite Curet, fue sin duda el compositor más importante de todo ese boom de la salsa de los años 70 y 80. Fue un compositor fundamental. Se dio a conocer primero, componiéndole expresamente a La Lupe piezas de una envergadura como “Carcajada final”, “La Tirana”, Puro teatro”. Luego, empezó a componer con regularidad para los cantantes del sello Fania y así desplegó todo su talento con los grandes de aquel período ciertamente importante. "Plantación adentro" se dio a conocer en el año 77, en el primer disco que grabaron juntos Willie Colón y Rubén Blades, “Metiendo mano”. La canción "Plantación adentro" introduce contenidos de narrativa social que denuncian los despojos cuerpo-territoriales, iniciados desde el proceso de colonización de América (Abya Yala) y que fueron concretados en la esclavización y explotación de los cuerpos negros e indígenas. En particular, la canción evidencia el genocidio perpetrado por el colonialismo español sobre los hombres indígenas. "Plantación adentro" describe la muerte del trabajador indígena Camilo Manrique quien fuera asesinado a “palazos” por el mayoral de una hacienda cafetalera hacia el año de 1745. Tite Curet narra con ironía el asesinato de Camilo por el mayoral o capataz de una cuadrilla de trabajadores agrícolas, cuando expresa que el dictamen del médico de turno: “muerte por causa natural”, para enseguida expresar que “después de una tunda e´palo, que te mueras, es normal”. Precisamente una de las frases que se repiten a lo largo de la canción es “Sombras son la gente”, lo que da cuenta de que con los procesos de expropiación y de despojo de carácter capitalista-colonialista, los cuerpos racializados (afro e indígenas) se convierten en objetos, en fantasmas, sombras, negándoles su alma, su subjetividad, sus espiritualidades. Así que el despojo no solo es de carácter material y económico, sino que también tiene efectos culturales, simbólicos, espirituales. La canción también da cuenta, como dentro de estos procesos de despojo, al territorio, al follaje de la plantación, a la selva, a la naturaleza se le obliga a ser cómplice del genocidio, convirtiendo a los asesinados en “sombras”: “Selva verde selva traga, selva nunca dice na´”. Finalmente, la canción cuestiona de manera implícita y explicita la idea del progreso alcanzado por el esfuerzo colectivo, ya que tal progreso se ha realizado sobre el asesinato de los cuerpos racializados, en este caso de hombres y mujeres indígenas. Fuente: https://deultimominuto.net/plantacion...