MUJER ETERNA

MUJER ETERNA Letra: Miguel Enrique Bayter Bayter Arreglos: María Victoria Bayter Bechara Digitalización Musical: María Victoria Bayter Bechara VERSO I ¿Qué bien habré sembrado entre mis días para encontrar un alma como tú? ¿Qué antigua gracia abrió mi propio rumbo para llevarme al puerto de tu luz? Bendigo el día que cruzó tu nombre la humilde puerta de mi soledad; desde ese instante tuvo otro sentido la triste historia de mi caminar. PRE-CORO Fue entre tus manos donde comprendí que el amor verdadero no hace ruido; se vuelve pan, abrigo y compañía, y permanece cuando todo ha huido. CORO Mujer eterna, bendición del cielo don inmerecido de mi humanidad; si alguna riqueza guarda mi recuerdo, es haber vivido bajo tu bondad. Mujer eterna, sacra compañía, firme en la dicha, firme en el dolor; si Dios me permitiera nueva vida, que igual me dé la gracia de tu amor. VERSO II Traías la paz vestida de silencio, sin pretender un principal sitial; como el perfume que no pide el viento, tu noble esencia comenzó a reinar. Con tu paciencia florecieron años que el desconsuelo quiso marchitar; donde mi fuerza conoció el cansancio, tu fortaleza me volvió a templar. PRE CORO Fue entre tus manos donde comprendí que el amor verdadero no hace ruido; se vuelve pan, abrigo y compañía, y permanece cuando todo ha huido. CORO Mujer eterna, bendición del cielo don inmerecido de mi humanidad; si alguna riqueza guarda mi recuerdo, es haber vivido bajo tu bondad. Mujer eterna, sacra compañía, firme en la dicha, firme en el dolor; si Dios me permitiera nueva vida, que igual me dé la gracia de tu amor. VERSO III Hoy reconozco, frente a mi destino, lo más valioso que llegué a alcanzar: no fueron tierras, títulos ni aplausos... fue tu presencia para caminar. No fue el azar quien escribió mi suerte, ni la costumbre me llevó hasta ti; hubo un designio que estrechó dos vidas un plan celestial te trajo a mi Cuando los años doblen mi estatura y el paso pierda fuerza al caminar, quiero encontrarme todavía en tus ojos dándome alientos para continuar. PRE CORO Fue entre tus manos donde comprendí que el amor verdadero no hace ruido; se vuelve pan, abrigo y compañía, y permanece cuando todo ha huido. CORO FINAL Mujer eterna, bendición del cielo don inmerecido de mi humanidad; si alguna riqueza guarda mi recuerdo, es haber vivido bajo tu bondad. Mujer eterna, sacra compañía, firme en la dicha, firme en el dolor; si Dios me permitiera nueva vida, que igual me dé la gracia de tu amor.