Mario Masiá, es ese experto heladero que no para, que sabe de constancia, de innovación y tradición.

Charla que alecciona con el creador de la casa www.masiaheladeros.com 36 años de experiencia y liderazgo desde #Alicante. En el día de su onomástico, que mejor momento para la reflexión sobre el tiempo que vive la industria del #helado #gelato. Es el primer campeón de #España más tarde, subcampeón mundial, es pues un visionario del #postre frio. Su pasión el descubrir nuevos sabores y estructuras y ese cruce de posibilidades entre la #pastelería con la heladería; y así lo mostró en la recién concluida https://www.feriadelhelado.org/ en #Guadalajara. El también vicepresidente de la Asociación Empresarial Nacional de Elaboradores Artesanos y Comerciantes de Helados y Horchatas, asegura que el secreto del buen helado está en su materia prima y encontrar el justo equilibrio entre innovación y tradición. Trabaja en los sabores a conciencia, desde su especial predilección por las variedades de vainilla más gastronómicas al chocolate precolombino, en combinación con el chile, o el mascarpone con savia de arce, entre otros. Segunda vez que está en México, muestra su felicidad el también docente de excelencia que en días, agotó el cupo para el taller "iniciación al mundo del helado". A las ganas de emprender los mexicanos necesitan de formación en esta industria, anotó. Revela que lleva 40 años frente a una "mantecadora" haciendo helado; luego de que su padre falleciera tuvo que "ponerse las pilas" en su adolescencia, trabajar e ir hacia adelante. Dijo que los mexicanos tenemos un ingrediente esencial que es la fruta, y que con ello se puede dar un giro con sabores e incorporación de ingredientes para realzar sabores. Masiá , fue presidente del jurado calificador en el pasado certamen del Campeonato de Paletas Mexicanas, se dijo sorprendido por los presentado en el certamen. El maestro, recomendó a todo emprendedor interesado en el helado a tener constancia, "no vale montar un negocio y que en dos meses quieras que esté en lo más alto; el cliente no te conoce y tienes que estar ahí, y esto no se consigue en días". Yo no paro de aprender, incluso del alumno, tengo 55 años y no paro, aseguró. "Y siempre, si me quieren y me llaman, volveré".