Soy el fuego sagrado, quemo lo que ya no sirve - Lunabia

🔥 Soy el fuego sagrado, quemo lo que ya no sirve 🔥 Hubo un tiempo en que guardé cenizas creyendo que eran tesoros. Cargué nombres, culpas, promesas rotas, versiones antiguas de mí misma que ya habían muerto y aun así seguían viviendo dentro de mis huesos. Me acostumbré al peso. A las heridas abiertas. A sostener silencios que me enfermaban. A pedir permiso para existir como si mi alma hubiese nacido pequeña. Pero una noche, cuando el mundo dormía y la luna parecía un ojo antiguo observándolo todo, sentí el llamado del fuego. No el fuego que destruye por rabia. No el fuego del castigo. Sino el fuego sagrado. Ese que limpia. Ese que transforma. Ese que toma lo roto y lo convierte en verdad. Entonces entendí que sanar también significa incendiar. Quemé el miedo a decepcionar a otros. Quemé la necesidad de ser aceptada. Quemé las máscaras que usaba para que me quisieran más fácil. Quemé la culpa heredada, las palabras que otros enterraron en mi pecho, las veces que dudé de mi intuición por escuchar voces ajenas. Y mientras ardía todo aquello, yo también ardía. Porque no se puede renacer sin atravesar primero el incendio. Vi caer antiguas versiones de mí como hojas secas en otoño. Y aunque dolió, aunque hubo noches donde me sentí sola frente al abismo, descubrí algo sagrado entre las llamas: yo nunca fui las cenizas. Yo era el fuego. El mismo fuego que habita en las mujeres que sobreviven. En las brujas que recuerdan. En quienes se reconstruyen después de haber sido quebradas por la vida. Ahora camino distinta. Más liviana. Más salvaje. Más verdadera. Ya no le temo a perder personas, lugares o etapas. Porque entendí que todo lo que se va cuando despiertas tu fuego es porque nunca pudo acompañarte realmente. Hoy dejo arder lo viejo sin tristeza. Dejo caer lo que ya cumplió su ciclo. Y bendigo cada final, porque incluso las ruinas pueden convertirse en altar. Soy el fuego sagrado. Quemo lo que ya no sirve. Y entre las llamas de mi transformación, por fin, me encuentro conmigo misma. — Lunabia ✨ Marcia Morales Montesinos