Carlos Gardel - Polvorín

Polvorín Tango 1922 M. Romero J. Martinez POLVORÍN Parejero de mi vida, lindo zaino de ojos vivos, me salvaste de la ruina y te estoy agradecido, Polvorín, mi noble pingo tan querido... Tu recuerdo irá conmigo, a través de mi existencia para mi sos un amigo, y en las vueltas de mi vida, Polvorín, te llevaré en mi corazón... ¡Pingo! Maravilla de guapeza, de bravura y ligereza... ¡Pingo!... Que, tendido en movimiento, vas dejando atrás el viento... ¡Pingo!... Yo que celo hasta la brisa que acaricia a mi querida le he pedido que te bese con amor... Pura sangre de campeones corre ardiente por tu pecho, y a tu entrada en el derecho, no hay corcel que te resista, ¡Polvorín!, el triunfador, ¡rey de la pista! Tu coraje, pingo amado, me ha librado de la muerte, y por eso le he mandado a mi madre un pedacito de tu crin, mi noble crack, ¡mi Polvorín