La Casa de los Espiritus

Fuimos a investigar el famoso "Palacio Echeverría" en la comuna de Providencia, una de las residencias del matrimonio formado por don Joaquín Larraín y doña Inés De Echeverría. La unión de esta pareja dio frutos y una de sus hijas, Rebeca, un ser con aura celestial según su madre y cercanos a la familia, contrae matrimonio con el señor Roberto Barceló Lira, miembro de otra familia aristócrata y de merecido prestigio en la sociedad santiaguina. Roberto, arquitecto, era muy asiduo a los bares, casas de apuesta y otros lugares de baja reputación, lo que no tenía contento a sus suegros. Construye un par de casas y se aleja de su trabajo, amigos del matrimonio Larraín-Echeverría le consiguen un puesto de trabajo en "La Nación" pero no es muy querido por sus superiores debido a su falta de compromiso laboral. No es secreto su falta de interés hacia su mujer, así como tampoco sus salidas nocturnas y maltratos dirigidos a Rebeca. Vive de una pequeña fortuna que una tía le había heredado a su mujer y le pide constantemente que acuda a sus padres para que le envíen más dinero y víveres para costear la crianza de los hijos nacidos de esta unión. Inés, que tenía ciertos dones de intuición y adivinación, entre otros, le pide a su hija que deje a su marido y se vuelva a vivir con ellos. Una de sus amigas, del círculo de las "Hermanas Morla" también le advierte que Roberto no es "árbol de buena madera" pero Rebeca, fiel a su corazón y a su marido, le dice que prefiere ser infeliz a separarse de su esposo. En materia esotérica o paranormal, Inés toma el pseudónimo de "Iris" y junto a Las Morla y a otras amistades, se reúne en ese Palacio a celebrar sesiones de Espiritismo, costumbre legada del siglo anterior entre hombres y mujeres ilustrados de la alta sociedad. Una noche, después de una discusión a Roberto se le dispara, casualmente (según su posterior confesión), un tiro de su revolver que va a dar justo al torso de su mujer. Rebeca muere de forma instantánea y la noticia comienza a recorrer la ciudad. Al enterarse de la fatídica noticia, Inés acude al domicilio, sube las escaleras en shock y pregunta por su hija, arriba en penumbras la recibe una hermana de Roberto y le informa con inmutable expresión que todos están abajo. Al bajar al salón principal nota un bulto en el suelo cubierto por una sábana, al descubrirlo se encuentra con la mirada inerte de su criatura, a quien ni siquiera por decencia, le habían cerrado sus ojos según la costumbre. Roberto se entrega a la policía y se declara inocente aludiendo al discurso ya mencionado. Inés, que hace poco había sufrido la pérdida de su marido, don Joaquín, y herida en lo profundo de su corazón por la partida de su hija a manos de este ser que ella detestaba, acude a hablar con el Presidente de la República, amigo personal de ella y de sus amistades, y le pide que no le otorgue el Perdón al criminal Barceló y que sufra la pena máxima por su actuar para que sirva de ejemplo a una sociedad machista donde el maltrato al sexo débil era un mal habito permitido por toda la sociedad. Roberto Barceló Lira es juzgado y sentenciado a morir fusilado por un destacamento militar, asentando un precedente para el sistema judicial en años posteriores. Espero que disfruten de la investigación, que en este caso es diurna, y de escuchar o ver algún fenómeno de naturaleza sobrenatural, les pido lo pongan en los comentarios para revisar y confirmar o rebatir lo acontecido.