Y la CIA se hizo invisible

Washington (EE.UU.), 2 nov (EFE/EPA).- (Imagen: Greg Miller) Una puerta corredera se abre y el agente X entra en una sala llena de personas con batas blancas, como si de un laboratorio científico se tratara, pero más que desentrañar una compleja fórmula matemática su labor es más cercana a la magia: Hacer desaparecer al espía, el agente X, en un disfraz de turista estadounidense.