TIEMPO DE DIOS_SERVICIO DOMINICAL EN DIRECTO

Dios no siempre empieza respondiendo qué quieres; muchas veces empieza preguntándote: "¿qué quieres realmente"? Porque la calidad de la respuesta depende de la claridad de la petición. Eso fue exactamente lo que hizo Jesús con Bartimeo (Marcos 10:51): aunque era evidente que era ciego, Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que te haga?". No era porque Jesús no lo supiera, sino porque quería que Bartimeo expresara su fe y definiera claramente su necesidad. Hoy también tú tienes la posibilidad de responder esta misma pregunta. Depende ti.